La línea Family Reserve representa la esencia de la bodega Malma. Es un vino que combina la potencia estructural del Cabernet Sauvignon con la elegancia y frescura que solo el clima frío del sur argentino puede otorgar.
Este es un "Cabernet de clima frío". Esto lo diferencia de los mendocinos por ser más especiado y tener una acidez más marcada (más "fresco"), algo muy valorado por los consumidores actuales.
Varietal: 100% Cabernet Sauvignon.
Región: San Patricio del Chañar, Neuquén, Patagonia Argentina.
Altitud: 300 msnm.
Crianza: Criado en barricas de roble francés y americano durante 12 meses, lo que le otorga una gran capacidad de guarda.
Potencial de guarda: 6 a 8 años en condiciones óptimas.
Vista: Color rojo rubí profundo con destellos granate, de gran intensidad visual.
Nariz: Es complejo y elegante. Predominan los aromas a frutos rojos y negros (como casis y frambuesas), integrados con notas de pimiento rojo asado y especias. Su paso por madera aporta toques de cacao, tabaco y vainilla.
Boca: En boca es un vino de gran estructura y volumen. Sus taninos son firmes pero maduros, con una acidez equilibrada que aporta una sensación de frescura inusual para un Cabernet de reserva. El final es largo, persistente y muy sofisticado.
Debido a su perfil patagónico y su paso por madera, armoniza perfectamente con:
Carnes de Caza: Especialmente ciervo, jabalí o cordero patagónico al asador.
Platos de Olla: Estofados de larga cocción o carbonada.
Vegetales: Hongos de pino y vegetales asados al rescoldo.
Quesos: Variedades intensas y grasas como el queso Reggianito o Provolone maduro.
La bodega Malma (que significa "orgullo" en la lengua nativa mapundungun) es una de las pioneras en el desarrollo vitivinícola de San Patricio del Chañar, Neuquén. Es un proyecto de la familia Viola, quienes fueron fundamentales en la transformación de esta zona desértica en un oasis de vides de alta gama.
Sus viñedos fueron plantados a principios de la década del 2000. La bodega se caracteriza por su arquitectura de vanguardia que se integra con el paisaje de la barda neuquina. Se enfocan en la sustentabilidad y en aprovechar la gran amplitud térmica y los vientos constantes de la Patagonia, factores que garantizan la sanidad de la uva y una concentración de color y aromas excepcional.