| 2 cuotas de $14.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.500,00 |
| 3 cuotas de $9.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.500,00 |
| 1 cuota de $28.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $28.500,00 |
| 2 cuotas de $16.943,25 | Total $33.886,50 | |
| 3 cuotas de $11.661,25 | Total $34.983,75 |
| 3 cuotas de $12.143,85 | Total $36.431,55 |
| 3 cuotas de $12.270,20 | Total $36.810,60 |
A diferencia de sus hermanos mayores, el Red Label no está diseñado necesariamente para tomarse solo, sino para brillar en coctelería. Es un whisky joven, vibrante y con un carácter especiado muy marcado.
Origen: Escocia.
Casa: John Walker & Sons.
Graduación Alcohólica: 40%.
Composición: Una mezcla de hasta 35 whiskies de malta y grano de toda Escocia, destacando los whiskies de la costa este (ligeros) y los de la costa oeste (ahumados).
Notas de Cata:
Nariz: Muy aromático. Notas frescas de manzana, pera y una chispa de cáscara de naranja.
Paladar: Una explosión de especias (pimienta, canela) y dulzor frutal. Tiene un cuerpo más ligero que el Black Label.
Final: Corto pero con el distintivo final ahumado y persistente de la casa.
Al ser un whisky con mucha "chispa" y notas especiadas, aguanta combinaciones más informales y frescas:
Comida Picante: Es de los pocos whiskies que aguanta bien el chile. Unos tacos al pastor o comida tailandesa van de maravilla porque su toque especiado complementa el picante.
Mariscos y Pescados: Ceviches o sushi con toques cítricos. El Red Label tiene una acidez frutal que limpia el paladar.
Snacks Salados: Papas fritas, cacahuates enchilados o palomitas con mantequilla.
El "Perfect Serve" (Highball): Se disfruta al máximo mezclado con Ginger Ale, mucho hielo y una rodaja de naranja o limón. Esto resalta su lado más refrescante.
Todo empezó en 1820 con un joven llamado John Walker, quien, tras la muerte de su padre, vendió la granja familiar y abrió una tienda de abarrotes en Kilmarnock, Escocia. En esa época, los tenderos solían vender maltas individuales, pero su calidad era inconsistente. John empezó a mezclarlos (blending) para ofrecer un sabor constante y superior.
Sin embargo, el verdadero impulso global vino de su hijo, Alexander Walker, quien en 1867 lanzó el "Old Highland Whisky". Alexander fue el genio detrás de la icónica botella cuadrada (para evitar que se rompieran en los barcos) y la etiqueta inclinada a exactamente 24 grados para que el nombre fuera más grande y visible.